miércoles, 15 de junio de 2011

Pensamientos

Hace días que no escribo, demasiados para mi gusto. Será por falta de tiempo, de inspiración... no se.

Se que pienso, pienso y pienso, para no sacar nada en claro. Me pasan cosas que algún día escribiré y pienso más a causa de esos acontecimientos. Voy o no voy, cedo o aguanto, digo o no digo... lo definiré como densidad de pensamientos mezclados y confundidos. 

Os dejo una canción del Maestro, la cual uno de sus versos fue recitado en una boda, una boda que no pasará sin más, por acontecimientos acontecidos relacionados con la misma. 

Hasta pronto. 

lunes, 7 de marzo de 2011

La lengua como complemento

A todos nos gustan los besos. Besos que podemos recibir por todo el cuerpo desde los labios hasta los pies pasando por el cuello, el pecho o el mismísimo sexo. Pero os habéis parado a pensar que seria de los besos sin ese complemento húmedo que es la lengua? Como puede algo que reside oculto tras los dientes, darnos tanto placer, hacernos estremece y excitar? Porque hay veces que un roce sutil con la punta de la lengua, excita mucho mas que un beso.
El querer excitar a alguien no seria lo mismo sin la lengua, el sexo oral perdería su esencia si no usáramos la lengua, esa piel erizada por el paso de la puntita traviesa, no se erizaría igual si ese mismo paso fuese con los labios. Así que compañer@s de viaje, no escatiméis esfuerzos a la hora de dar el máximo placer a vuestra pareja y hacer de vuestras papilas gustativas, la mejor arma de fuego para iniciar la mejor de las batallas, la pasión.

domingo, 6 de marzo de 2011

Mamá está en casa

Una pareja joven en la habitación de ella. Se buscan, se susurran al oído y él toma la iniciativa de besarle el cuello. Ella se deja, lo estaba deseando y le pide más. El, obediente, cierra la puerta de la habitación y la empuja sobre su silla para acto seguido bajarle los pantalones y las braguitas de un solo acto. Tras eso, el pone su cabeza entre las piernas de su amada y ella le ruega que no siga que la madre está en casa y tiene miedo de ser descubierta, pero él esta vez no fue obediente e introdujo un dedo por el lubricado sexo que tenía enfrente a lo que ella se entregó por completo y dejó que la lengua de su chico le transportará por el camino del placer hasta ese orgasmo que tanto deseaba.
Y así fue ya que no tardó mucho en tirar del pelo a su entregado amante hasta decirle entre gemidos controlados y voz baja que había tenido el orgasmo más morboso de su vida por tener la incertidumbre de si su madre los pillaría o no.
Ella para ser agradecida con su chico, lo apoyo en el escritorio y comenzó a hacerle con la boca por su duro sexo, todas esas cosas que a él le vuelven loco. Y tan loco lo volvió, que la alzó bruscamente y la puso de pie contra el mueble que sustenta la cama y sin mediar palabra la penetró hasta el fondo con todas las ganas y la pasión que se puede tener cuando la sangre hierbe. En esa postura, ambos disfrutaron como nunca, se sintieron sexualmente como no se habían sentido anteriormente, ella le decía gimiendo que le encantaba y el cada vez se entregaba más a la causa porque sentía que el orgasmo no estaba lejos. Y así fue, el llegó hasta el final y disfrutó de ese orgasmo como de ninguno otro sentido antes.


sábado, 26 de febrero de 2011

Verde Esmeralda

Un medio día de Junio en la Madrileña plaza de Callao se encontraron en persona dos jóvenes que se habían citado para compartir un paseo.

El, puntual como es siempre, allí estaba frente al cine esperando con cierto nerviosismo controlado. Ella, pozo de cultura, apareció libro en mano protegiéndose del sol tras unas enormes gafas que tapaban una de sus mejores armas, sus preciosos ojos verdes. Lo que no protegía sin pudor ninguno, era su robusto y voluminoso escote, el cual fue destino de miradas directas e indirectas de quien la estaba esperando.
El saludo fue como merecía la ocasión, dos besos, un abrazo sentido y una sonrisa en la expresión de cada uno que hacía predecir que ese encuentro marcaría un hito en SU unión de amistad. La voz de ella provocó seducción en el al igual que, para ella, la mirada de su acompañante le resultaba irresistible.

Caminaron, se perdieron por las calles del casco antiguo rodeando la Plaza Mayor y terminaron comiendo en un local de bocadillos de lo más sencillo.
Allí fue donde a el se le despertó el cosquilleo de la excitación al mirarla y admirarla mientras ella le contaba mil cosas. El, observaba ese carmín intenso en movimiento que cubría los labios que le estaban hablando y no había oasis más deseado en aquel momento como esos labios a los que sentía la necesidad de besar, saborear, humedecer y volver a besar.

Pasearon de nuevo tras la comida. Ella lo acompaño hasta donde se dirigía el y allí lejos de miradas indiscretas y rodeados de transeúntes poco preocupados por lo que sucede a su alrededor, le sorprendido con un beso que correspondió con todas las ganas e intensidad.

El pasado, un enemigo presente

"Hacía atrás ni para coger impulso" dice la dicha. ¿Entonces porque los hay que viven anclados en aquello que vivieron y les gustaría seguir viviendo? ¿será cierta la dicha "tiempos pasados siempre fueron mejores"?

O por un trabajo, por una pareja, por una vivencia, el pasado está ahí porque forma parte de nuestra historia personal. Todos tenemos el nuestro, podemos esconderlo o mostrarlo, podemos acordarnos de el en la intimidad o pasarnos el día hablando de ello a los 4 vientos. Pero el pasado y su contenido no volverán porque si se fueron es que se tenían que ir por mucho que a día de hoy lo anhelemos o lo lleguemos a desear por considerar que más que irse, su contenido se fue porque lo dejamos escapar por error.

lunes, 3 de enero de 2011

A las mujeres malas

Me falta una mujer,
me sobran seis tequilas,
no ver para querer,
malditas sean las pilas
que me hacen trasnochar
echándonos de menos,
echándome de más,
almíbar y centeno.
Me falta un corazón
me sobran cinco estrellas
de hoteles de ocasión
donde dejar mis huellas,
con nada que ocultar,
con todo por delante,
Goliat era un patán,
David era un gigante.
Aunque en parte soy juez
de un nunca, de un tal vez
de un no sé, de un después, de un qué
pronto.
En asuntos de amor
siempre pierde el mejor,
no me tomes tontita por tonto.
Me falta una verdad,
me sobran cien excusas,
qué borde es la ansiedad,
que pérfidas las musas
que nimban a cualquier
pelanas con su foco,
que cobran alquiler,
con tangas y a lo loco.
Aunque en parte soy juez
de un nunca, de un tal vez
de un no sé, de un después, de un qué pronto.
En asuntos de amor
siempre pierde el mejor,
no me tomes tontita por tonto.
Ni zotal ni arrezú,
ni Luzbel ni Mambrú,
ni alfajor, ni duelo, ni quebranto.
Dame un beso de más
novia de Satanás,
jezabal que encanalla mi canto.
Casanova es el rey,
Maquiavelo la ley,
del jersey de la distancia.
Deja, por compasión
que entone la canción
del chaval que espcapa de la infancia
en la estación de Francia.

Título: Seis Tequilas
Año: 2005
Letra: Joaquín Sabina
Música: Antonio García de Diego y Pancho Varona
Disco: Alivio de Luto

miércoles, 29 de septiembre de 2010

La escritora y su aprendiz

Vivimos alejados el uno del otro, hace tiempo que deseamos conocernos y pasar unos días juntos. Nos apetece pasear, hablar, compartir buenas comidas y disfrutar del sexo juntos a sabiendas de que con ello traicionaremos a terceras personas.
Así que decidimos encontrarnos en un punto neutral, allí donde no nos conozca nadie y concretamos que nuestro escondite será una isla turisticamente conocida.

Mi vuelo llega antes del tuyo, te espero ante la puerta de llegadas cual enamorado espera ansioso a su amada. Tras una tensa espera se abre la puerta y diviso tu pelo rizado, tus marrones ojos de interesante y pícara mirada. Te acercas y te quedas a un centímetro de mi boca, es entonces donde un cosquilleo se apodera de mi cuerpo, por fin te puedo sentir en las distancias cortas como tanto he deseado y te beso profundamente, haciéndote sentir esa gran frase que dice que “con un beso sabrás todo lo que he callado”.
Ese recibimiento hace prever como serán los días que pasaremos juntos.

Ya en la habitación del hotel, te abrazo por la espalda y empiezo a besarte suavemente el cuello por ambos lados, por la nuca… mientras te voy desabrochando poco a poco la blusa y mis manos rodean tus pechos a través de tu sujetador con suavidad pero a la vez dando a entender el ansia que tengo por sentirlos al 100% piel contra piel.
Sin darte la vuelta te dejas llevar entregada a mis manos y te acabo de quitar la blusa, desabrocho el sujetador, aflojo tu corta falta que cae a tus tobillos sin más trabajo y puedo verte en cuerpo entero solo con un precioso tanga negro semitransparente y eres más bella de lo que podía imaginarme.
Te tumbo en la cama, boca abajo y te hago un masaje con aceite relajante. Hacerte el masaje y oír tus gemidos de placer por la relajación, me excita y se me tensa el pantalón. Te doy la vuelta te tapo los ojos y tras besarte profundamente mis labios bajan hasta tus pechos, donde me recreo. Los beso, los lamo, rodeo tus pezones con la punta de la lengua muy lentamente,
los mordisqueo y te estremeces por el placer, tras todo eso como todavía tengo aceite de masaje en las manos, te hago un suave masaje en ellos y me excito mucho más.
Mis labios siguen bajando y beso tu entrepierna aún con el tanga puesto, siento el calor de tu humedad, te quito el tanga y te deleito con una sesión de sexo oral que dura una hora, donde te provoco sendos orgasmos que me haces saber con gemidos, gritos y peticiones de más y más.

Sigues con los ojos vendados pero no me parece suficiente y decido atarte las manos por las muñecas y colocarte a 4 patas sobre el suelo enmoquetado. Tu sexo está muy muy húmedo y vuelvo a hacerte más oral pero solo un poco para dejarte con las ganas y es entonces cuando me desvisto, con mi duro miembro te recorro la espalda tensando tu espera hasta que llego a ese paraíso que tanto he soñado en adentrarme y te penetro con ganas la primera vez, hasta el fondo para oír como gritas de placer. Luego te hago pequeñas entradas, suaves, hasta que provoco tu perdida de nervios pidiéndome que te posea del todo y es entonces cuando practicamos intenso sexo primero en la postura en la que estás y luego probamos diferentes variantes pero siempre siendo yo quien me muevo y tu con los ojos tapados y las muñecas atadas.

El sexo contigo es maravilloso y el resto de la semana lo dedicamos a conocer la isla, tener sexo rápido y fugaz en algún lavabo público o probador de tienda dado que nuestra excitación y ganas son constantes, y decidimos que cada noche iremos a una cala diferente para hacer al amor bajo la luz de la luna recorriendo toda la isla.

La despedida en el aeropuerto es más intensa de lo que fue el recibimiento y nos prometemos que muy pronto, en otro sitio donde no nos conozca nadie repetiremos y mejoraremos nuestro encuentro clandestino.

P.D. Todo deseo estancado es un veneno.