miércoles, 29 de septiembre de 2010

La escritora y su aprendiz

Vivimos alejados el uno del otro, hace tiempo que deseamos conocernos y pasar unos días juntos. Nos apetece pasear, hablar, compartir buenas comidas y disfrutar del sexo juntos a sabiendas de que con ello traicionaremos a terceras personas.
Así que decidimos encontrarnos en un punto neutral, allí donde no nos conozca nadie y concretamos que nuestro escondite será una isla turisticamente conocida.

Mi vuelo llega antes del tuyo, te espero ante la puerta de llegadas cual enamorado espera ansioso a su amada. Tras una tensa espera se abre la puerta y diviso tu pelo rizado, tus marrones ojos de interesante y pícara mirada. Te acercas y te quedas a un centímetro de mi boca, es entonces donde un cosquilleo se apodera de mi cuerpo, por fin te puedo sentir en las distancias cortas como tanto he deseado y te beso profundamente, haciéndote sentir esa gran frase que dice que “con un beso sabrás todo lo que he callado”.
Ese recibimiento hace prever como serán los días que pasaremos juntos.

Ya en la habitación del hotel, te abrazo por la espalda y empiezo a besarte suavemente el cuello por ambos lados, por la nuca… mientras te voy desabrochando poco a poco la blusa y mis manos rodean tus pechos a través de tu sujetador con suavidad pero a la vez dando a entender el ansia que tengo por sentirlos al 100% piel contra piel.
Sin darte la vuelta te dejas llevar entregada a mis manos y te acabo de quitar la blusa, desabrocho el sujetador, aflojo tu corta falta que cae a tus tobillos sin más trabajo y puedo verte en cuerpo entero solo con un precioso tanga negro semitransparente y eres más bella de lo que podía imaginarme.
Te tumbo en la cama, boca abajo y te hago un masaje con aceite relajante. Hacerte el masaje y oír tus gemidos de placer por la relajación, me excita y se me tensa el pantalón. Te doy la vuelta te tapo los ojos y tras besarte profundamente mis labios bajan hasta tus pechos, donde me recreo. Los beso, los lamo, rodeo tus pezones con la punta de la lengua muy lentamente,
los mordisqueo y te estremeces por el placer, tras todo eso como todavía tengo aceite de masaje en las manos, te hago un suave masaje en ellos y me excito mucho más.
Mis labios siguen bajando y beso tu entrepierna aún con el tanga puesto, siento el calor de tu humedad, te quito el tanga y te deleito con una sesión de sexo oral que dura una hora, donde te provoco sendos orgasmos que me haces saber con gemidos, gritos y peticiones de más y más.

Sigues con los ojos vendados pero no me parece suficiente y decido atarte las manos por las muñecas y colocarte a 4 patas sobre el suelo enmoquetado. Tu sexo está muy muy húmedo y vuelvo a hacerte más oral pero solo un poco para dejarte con las ganas y es entonces cuando me desvisto, con mi duro miembro te recorro la espalda tensando tu espera hasta que llego a ese paraíso que tanto he soñado en adentrarme y te penetro con ganas la primera vez, hasta el fondo para oír como gritas de placer. Luego te hago pequeñas entradas, suaves, hasta que provoco tu perdida de nervios pidiéndome que te posea del todo y es entonces cuando practicamos intenso sexo primero en la postura en la que estás y luego probamos diferentes variantes pero siempre siendo yo quien me muevo y tu con los ojos tapados y las muñecas atadas.

El sexo contigo es maravilloso y el resto de la semana lo dedicamos a conocer la isla, tener sexo rápido y fugaz en algún lavabo público o probador de tienda dado que nuestra excitación y ganas son constantes, y decidimos que cada noche iremos a una cala diferente para hacer al amor bajo la luz de la luna recorriendo toda la isla.

La despedida en el aeropuerto es más intensa de lo que fue el recibimiento y nos prometemos que muy pronto, en otro sitio donde no nos conozca nadie repetiremos y mejoraremos nuestro encuentro clandestino.

P.D. Todo deseo estancado es un veneno.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Crítica teatral

Buenos días apreciad@s seguidoras/es del blog. Después de días grises y abundante lluvia, hoy brilla el sol en Barcelona. ¿No os pasa que en los días soleados estáis más animados y activos?
Bien, tras esta cabecera positiva voy con la critica...

Barcelona, 21 de Octubre de 2010. Teatro Victoria de la Avenida del Paral·lel, 20:30h

A esta hora se levanta el telón, tras ver la cara de sorpresa de mi novia que, entre sus padres y un servidor se dejó llevar al teatro, ignorando a donde iba.
En el escenario un decorado simple donde se ve una pared arqueada sobre 3 peldaños en el que más tarde bailarán las y los figurantes, y en un extremo una escalera de caracol que conduce a una plataforma que ocupa el largo del escenario y que se usará a modo de balcón y de mirador sobre la ciudad durante la obra.

Empieza a sonar la música y la energía con que empiezan a salir las/os actores nos avisa de que las 3horas que tenemos por delante no van a ser aburridas precisamente.
La trama empieza con uno de los personajes presentando a modo de explicar brevemente la vida de los demás personajes y a partir de ahí se desenvuelve la obra de forma magnifica y magistral.

La combinación de una trama entretenida, ágil y en momentos muy emotiva con canciones de ayer y hoy mezcladas durante la obra sin tener en cuenta el año en que fueron famosas y todo ello sumado a un montaje de luz impecable y una coreografía simplemente perfecta, hacen de este musical una obre 100% recomendable se tenga la edad que se tenga.

Al final de la obra, unos largos aplausos con el público en pie, salimos del teatro maravillados por lo que acabábamos de ver y personalmente satisfecho de a ver hecho una inversión para dar una sorpresa a mi novia con un resultado mejor de lo esperado.

Enrique López.


viernes, 17 de septiembre de 2010

El Ascensor

Tu y yo en un ascensor.
No puedo más, llevo toda la tarde caliente como una plancha.
Te rodeo en una esquina de la cabina mientras esta va subiendo y te sobo, te meto mano y consigo ponerte como yo estoy puesto.
Cuando el ascensor se detiene, con voz agitada me preguntas si lo quiero hacer ahí mismo y mi respuesta es darte la vuelta abrir tus pantalones y arrastrarlos hasta tus tobillos junto a tus inocentes braguitas.
Te inclino un poco más, toco tu sexo para comprobar como de húmeda estás y sentir el chorreo denso entre mis dedos me pone más duro todavía.
Sin más tardar y tu recordándome que nos pueden pillar, te penetro suave y te pregunto si es eso lo que querías... me ruegas que ahora no pare. Empiezo a follarte con ganas y fuerza, al ritmo de tus gemidos que hoy suenan más fuertes que nunca. Me pone a mil que me digas que esa situación te da un morbazo terrible.
El acto es breve dado que la situación lo requiere y en poco tiempo noto que un orgasmo me recorre todo el cuerpo y me acabo corriendo en tus nalgas para rematar mi excitación.

Ahora toca limpiarse, vestirse torpemente y mirarnos sutilmente conscientes de lo que acabamos de hacer. Nos ha encantado y nos besamos fuertemente antes de entrar en casa.

Esto es una fantasía, cualquier símil con la realidad es pura coincidencia.

P.D. Si vas a hacer algo relacionado con el sexo, debería ser cuanto menos genuinamente perverso.