jueves, 18 de marzo de 2010

Como un explorador

Después de tanto tiempo al fin te has ido
y, en vez de lamentarme, he decidido
tomármelo con calma.
De par en par he abierto los balcones,
he sacudido el polvo a todos los rincones
de mi alma.

Me he dicho que la vida no es un valle
de lágrimas… y he salido a la calle
como un explorador.
He vuelto a tropezar con el pasado
y he decidido, en el bar de mis pecados,
otra copa de ron.

Y en otros ojos me olvidé de tu mirada
y en otros labios despisté a la madrugada
y en otro pelo
me curé del desconsuelo
que empapaba mi almohada.

Y en otros puertos he atracado mi velero
y en otros cuartos he colgado mi sombrero,
y una mañana
comprendí que aveces gana
el que pierde a una mujer.

Con el cartel de libre en la solapa
he vuelto a ser un guapo entre las guapas
chulapas de Madrid,
sólo me pongo triste cuando alguno,
en el momento más inoportuno,
me pregunta por ti.

P.D.
Título:
Como un explorador
Año: 1994
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina
Disco: Esta boca es mia

martes, 16 de marzo de 2010

Vida sana

Buenas noches:

Al llegar a casa, después de pasar todo el día encerrado en la oficina, me cambio de ropa y me equipo para salir a correr. Por delante, me espera una carrera de obstáculos urbanos tales como, semáforos, pasos de cebra no regulados, gente a la que esquivar... y de vez en cuando algún que toro susto del que me recupero rápidamente.
Hago siempre el mismo recorrido por comodidad y porque hasta a fecha no he encontrado mejores sitios por los que correr minimizando las interrupciones. Largas calles y avenidas, que me sirven de preparación para mi primera carrera con numero de dorsal que llegará en apenas un mes.

Correr hace que lo olvide todo y que vacíe la mente hipnotizado por el ir y venir de mis zapatillas, al ritmo de mi respiración acelerada. Siento como el corazón bombea con toda su fuerza, late y late acelerado a cada paso que doy y a veces parece que vaya a explotar en mi interior.
El recorrido es largo, unos 8km al día. La consigna es clara, vencer el cansancio modificando la intensidad si es necesario y nunca acortar el recorrido ni mucho menos abandonar. Me doy ánimos a mi mismo si siento que desfallezco, me obligo inclusive a no ceder ante la tentación de terminar antes de hora. Se ha convertido en una obsesión sana que me sienta muy bien.
A medida que avanzo el sudor y el cansancio se hacen más y más presentes. Ese es el objetivo, sudar, sentirme cansado, sentir que le estoy pidiendo al cuerpo que trabaje de verdad, que se mueva lo que no se ha movido durante todo el día y el me responde con tensiones musculares y alteraciones en la respiración. Pero como a insistente no me gana nadie, contra más el se revela más fuerzas me entran para llegar hasta el extremo del recorrido y una vez allí felicitarme por haber alcanzado ese punto y mentalizarme que queda la vuelta.
La vuelta siempre se me hace más "placentera" si se le puede llamar placer al cansancio que uno mismo se produce. El llegar al extremo del circuito es llegar a un logro diario y eso hace que la vuelta sea más sencilla. Es cuando pienso, "si he ido, puedo volver no?" y así es, me lanzo con ganas a hacer de nuevo esa larga avenida por la que corro, sintiendo como me empapa el sudor y como el cansancio se apodera de mi de manera más notoria.
Ya en el tramo final del recorrido, cuando las piernas parecen pesar 500 kilos cada una, es cuando más ánimo me doy. Ahora no puedo parar, sería un fracaso absoluto el parar ahora, me digo a mi mismo, con esa mentalidad y extenuado sigo y sigo hasta llegar donde he empezado, la puerta del edificio donde vivo.

P.D. Esta es la historia de mi nuevo hobby, algo que hace tiempo ni me hubiera imaginado que haría ni mucho menos que lo haría con tantas ganas. Empecé a hacer hace 4 meses y desde entonces no he podido ni querido dejar de hacer. La primer vez fue acompañado por alguien a quien siempre recordaré, las siguientes hasta la fecha siempre solo.

martes, 9 de marzo de 2010

Historia de un viajante

Un día, Félix, como a el le gustaría llamarse, se levantó más pronto que de costumbre hizo lo de cada mañana antes de salir de casa, tomó el metro y se dirigió a la estación central de tren de la ciudad donde vive que es Barcelona. Una vez allí subió a un tren de alta velocidad con destino la ciudad de sus sueños, la ciudad que tanto le fascina, Madrid.
Al llegar allí, salió a la calle para ver ese paisaje que tanto le gusta, para sentir el frío no húmedo por su piel y alzo la mano para parar un taxi y dirigirse a llevar a cabo las gestiones por las cuales había hecho ese viaje no rutinario.
Con las gestiones puntualmente realizadas y con unas horas libres para disfrutar de esa maravillosa ciudad, tomó el metro y se dirigió al centro para disfrutar del trajín de la que para el es la mejor calle del mundo, la gran vía, para pasear por esa plaza donde da el sol todo el día, que tiene sol por nombre y donde se ven personajes curiosos, en definitiva para disfrutar en soledad y silencio de ese sitio en el que sueña vivir.
Y de repente un SMS que el esperaba: Estoy de camino a Madrid, llegaré sobre X hora, y el responde rápidamente: Quedamos en tal punto a tal hora. El encuentro tenía, al menos para el, cierto punto de intriga ya que había quedado con alguien poco conocido, pero que le interesaba mucho conocer por lo que sabía de esa persona y de sus gustos.
El encuentro se produce de manera sencilla y rápida. Dos besos, ella propone un plan y se ponen andar juntos. Mientras iban andando por la ya mencionada mejor calle del mundo para el, se intercambian preguntas y opiniones para saber más el uno del otro. Contra más hablaban más a gusto el se siente el lado de esa persona, una comodidad que deseaba y que al verla hecha realidad el siente tranquilidad por ello. Y sin darse cuenta, llegan a su destino, una sala de exposiciones.
Ella que conoce el sitio, lleva la iniciativa e incluso hace de guía por el recinto. Pasean por sus salas, comentan cada uno de los cuadros, se dan sus opiniones mutuas y el se siente hasta feliz por un momento. Mira la situación y ve que está haciendo algo que no hace a menudo, con alguien que si lo hace a menudo y se siente cómodo en dicha situación. Al final de la visita, ella toma la iniciativa de enseñarle un sitio algo más escondido del recinto pero muy especial, muy significativo por lo que es, por como está hecho. El piensa que ese sitio es ideal para sentarse a leer un libro o para estar tranquilamente en un momento de intimidad con alguien especial, pero solo es un pensamiento propio que no exterioriza ni comparte con quien le acompaña.
Tras ese momento de des conexión y pensamientos internos, dada la prisa que Félix tiene, ya que ha de tomar el tren de vuelta, no por ganas de volver sino por obligación de ello, deciden buscar un lugar donde poder comer algo rápido. Comen breve mente, salen a la calle y antes de que sus caminos se separen, se paran a despedirse tranquilamente, se dicen que seguirán en contacto, hay un silencio que a Félix se le hace algo incomodo y decide darle dos besos que, quizás, le puedan llegar a saber a poco, pero que es lo que el cree conveniente en ese momento.
Antes de finalizar su viaje, Félix se encuentra en la estación con su mejor amigo, que casualmente esa semana también se encuentra en esa ciudad por trabajo, para tomarse un rápido café solo largo y charlar un poco antes de tomar el tren que le devuelva velozmente a la ciudad donde vive.
Las dos horas y media de viaje sin paradas, le sirven a Félix para pensar en el día que ha tenido y en el mismo, haciendo un ejercicio de mirarse al espejo y valorar lo que en el ve.
FIN.

domingo, 7 de marzo de 2010

Generación X

El objeto de este post, es mi visión de todos aquellos que nacimos en los 80 (un par de años arriba, años abajo), la de los que estamos currando de algo que nuestros padres ni podían soñar, la de los que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años o más.

Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con las olimpiadas del 92. Aunque no nacimos en una dictadura, siempre hemos tenido una conciencia democrática y la serie Cuéntame nos parece que es una mierda que hace apología del franquismo. Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes. Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma o el rescate y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color. Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.

Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años. Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso, los últimos en hacer BUP y COU, los pioneros de la E.S.O. Hemos sido las cobayas en el programa educativo, somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y a los que menos les cuesta tirarnos del trabajo...

Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros hemos aprendido lo que es terrorismo, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria. Fuimos los primeros que fuimos a una guerra (Bosnia, etc.) cosa que nuestros padres no hicieron. Hemos vivido un 11 de septiembre y un 11 de Marzo. Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre.

Somos la generación de Espinete, de Epi y Blas. Los que recordamos a Enrique del Pozo cantando con Ana (abuelito dime tu...), los mundos de Yupi y las pesetas rubias. Nos emocionamos con ET o En busca del Arca Perdida. Comíamos Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor, aunque aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo mal. Somos la generación del "El coche fantástico", "Oliver y Benji"... La generación que se cansó de ver las mamachichos. y qué coño, la última generación cuerda que ha habido.

La verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia!!!! Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes: La última generación que veía a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones. Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin airbags, hacíamos viajes de más de 3h sin descanso con cinco personas en el coche y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos. Los olumpios eran de metal y con esquinas en pico. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces. No había móviles. nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerras de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente todos contentos. Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!!

Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente (o los más afortunados con Orión) Y ligábamos con las/os niñas/os jugando a beso, verdad y atrevimiento o al conejo de la suerte, no en un chat diciendo memeces.

Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaban un guantazo o un zapatillazo y te callabas. Tuvimos libertad, fracaso, respeto, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.

sábado, 6 de marzo de 2010

Reflexiones a los ventitantos

Te empiezas a sentir inseguro y te preguntas dónde estarás en un año o dos, pero luego te asustas al darte cuenta que apenas sabes donde estás ahora.

Te empiezas a dar cuenta que hay un montón de cosas sobre ti mismo de las que no sabías y que quizás no te gusten. Te empiezas a dar cuenta que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años atrás. Te das cuenta que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios... por diferentes cuestiones: trabajo, estudio, pareja, etc... y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato.

Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca a lo que pensabas que estaría haciendo.
O quizás estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que
comenzar desde abajo y te da un poco de miedo... Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante. Las multitudes ya no son "tan divertidas"... hasta a veces te incomodan. Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres! y lo que no.

Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor. A veces te sientes genial e invencible y otras... solo, con miedo y confundido. De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando.

Te rompen el corazón y te preguntas como esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto mal... O quizás te acuestes por las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor. Y pareciera como si todos los que conoces ya llevan años de novios y algunos empiezan a casarse.

Quizás tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no
estás seguro si te sientes preparado para comprometerte por el resto de tu vida.

Atraviesas por las mismas emociones y preguntas una y otra
vez, y hablas con tus amigos sobre los mismos temas porque no terminas de tomar una decisión. Te preocupas por el futuro, préstamos, dinero... y por hacer una vida para ti. Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeño sueldo.

Muchos de nosotros tenemos "veintitantos" y nos gustaría volver a los 17-18 algunas veces. Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza... pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos...
Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro.

Parece que fue ayer que teníamos 18...¿¡ Entonces mañana tendremos 30! ? ¿¿¿¡¡¡Así de rápido!!!???


P.D.HAGAMOS VALER NUESTRO TIEMPO... ¡QUE NO SE NOS PASE!

Necesidades

Buenas noches:

Esto que leeréis a continuación es un escrito de una conocida Madrileña con algunas modificaciones. Me gustó, me ha autorizado a colgarlo en mi blog y aquí lo tenéis.

Necesito:

un pijama
-tiempo
-un reloj
-comer sano
-dormir lo justo
-ropa de mi estilo
-pares de calcetines
-unos zapatos
-un trabajo
-dinero
-una peluquera
-un polvo
-preservativos
-un hogar
-agua
-un ordenador
-un amigo
-un coche
-adrenalina
-una persona a quien querer
-soledad
-una colonia
Necesito, necesito, necesito…

martes, 2 de marzo de 2010

La reentré

Buenas noches queridas y queridos:

Pues si, ya es Marzo, ya nos hemos comido 60 días del 2010 y bueno en mi caso ha sido para recuperarme emocionalmente y centrarme en cuidarme e ir aplanando el futuro en ciertos temas. Es difícil, pero cada día lo llevo mejor.

Hoy en la oficina la pregunta del día ha sido ¿Que tal la vacaciones? inclusive a habido uno que me ha dicho que me han echado a faltar!!! Pero como me dices eso, falso más que falso, luego pasas por recepción y no eres capaz ni de decir buenos días... Solo quería comentarlo, no me voy a quemar por ello.

He tenido un día raro hoy. La vuelta al trabajo no ha sido muy estresante, pero no me sentía cómodo en mi mismo. Anoche tenía sueño, me metí en la cama y me convertí en un búho. No conseguí dormirme hasta la 1:30h, con los ojos como platos. Y claro, hoy no me aguantaba del sueño.
A parte de esto, como ya os dije ayer, estoy preparando mi marcha y hoy he hecho algunas gestiones vía mail para ello. Y la verdad que me ha surgido una interesante posibilidad que de salir bien, me iría aún más lejos de lo que me podía esperar. Así que, lo que podía hacer por mi parte ya está hecho y ahora toca esperar.
Por lo demás poca cosa, nada a destacar. He ido a correr por otra zona hoy, una zona con subidas y bajadas pronunciadas y la verdad que lo estoy notando, no me aguanto las piernas, jajaja. Pero el esfuerzo merece la pena, os lo aseguro.

Y bien por hoy nada más. Me despediré con una frase que he leído en el muro del facebook de un amigo.

P.D. La noche es más oscura justo antes del amanecer.