miércoles, 14 de abril de 2010

Sueño hecho realidad

Barcelona, Martes 13 de Abril de 2010

Quedará para siempre en mi memoria esta fecha por sel el día en que he hecho realidad uno de mis sueños más deseados, el poder ver una opera en el gran teatro del Liceu.

El Sábado anterior recibí una llamada de una amiga que por lejos que vive nunca ha dejado de estar cerca, en la que me decía que si no tenía inconveniente, estaba invitado a acompañarla al Liceu. Mi reacción fue la de un niño al recibir un regalo o una sorpresa, por fin tras tantos años deseándolo entraría al gran teatro de Barcelona.
Hoy he estado todo el día con los nervios en el estomago, deseando que fuera la hora de entrar. Para la ocasión me he vestido como manda el protocolo, de traje y corbata. La corbata no me la he puesto hasta el último momento, pero el traje ha causado preguntas y curiosidades entre el personal de la empresa, que todo y estar acostumbrados a mi manera seria de vestir, el traje les ha llamado la atención por no ser lo habitual.
19:30h, hora de la cita en la puerta del gran teatro. Puntual como siempre he llegado al punto de encuentro donde mi acompañante ya esperaba por mi y hemos entrado para visitar las instalaciones antes de la obra. Me he quedado fascinado con la mezcla de modernidad por un lado pero conservando el ambiente clásico y antiguo que merece un gran teatro como este. Todo lo que refiere a infraestructura es de lo más moderno, pero en lo que a decoración y a obras de arte es magníficamente clásico. Cual turista embobado ante tal maravilla, seguí atentamente las explicaciones de mi acompañante que por su frecuencia y años de asistencia, me iba dando muchos datos de historia y anécdotas del lugar.

En lo que a la obra se refiere, un 10. 3h 55' con dos pausas, pero me ha pasado el tiempo volando. Una interesante historia de amor con 3 hombres y dos mujeres sobre el escenario, una escenografía simple y un vestuario masculino sencillo pero el femenino muy muy elaborado. Una opera que sale un poco del guión habitual porque no solo se canta sino que también se habla. Recitada en alemán y traducida al castellano por una pantalla individual que posee cada asiento, fácil de seguir, con guión simple pero muy interesante y entretenido.

Y nada más, adjunto el folleto de la obra para documentar el post de hoy. Hasta pronto.

*La frase de hoy como no podía ser de otra manera, sale de la obra de la cual os acabo de hablar.

P.D. ¡Que el amor nos proteja!







No hay comentarios:

Publicar un comentario